ACTUALIDAD

Actualidad

lunes, 28 de mayo de 2012

OPINIÓN El Mundo: Solidaridad en tiempos de crisis y escandalos

Últimamente, algunas noticias relacionadas con la cooperación al desarrollo han abierto las portadas de los periódicos de nuestra comunitat, vinculadas al escándalo mediático suscitado por la presunta trama de corrupción detectada alrededor de la extinta Conselleria de Solidaridad y Ciudadanía. Pasada las primeras sensaciones de indignación y vergüenza ajena, vale la pena que reflexionemos sobre la cooperación al desarrollo, los valores y principios que la sustentan y los compromisos políticos y éticos que implica.

 

Fue en los años 80 cuando en el mundo empezaron a alzarse voces que denunciaban la situación de hambre y pobreza extrema que padecían, y siguen padeciendo, casi un tercio de la población del planeta. Y esto, la muerte de miles de personas cada día, todos los días, y en su mayoría niñas y niños, no abre portadas. Y fue entonces cuando se generó la demanda histórica recogida por la mayoría de los gobiernos de los países desarrollados de destinar el 0,7% de su PIB a Ayuda Oficial al Desarrollo.

 

Desde ese momento y hasta ahora, han transcurrido casi 30 años, periodo en el que profesionales de diferentes sectores y competencias, y muchas personas voluntarias en organizaciones no gubernamentales, iniciaron labores de cooperación al desarrollo en nuestro país, generando una estructura que a día de hoy aglutina a casi 100 entidades de desarrollo a nivel estatal y que en la Comunidad Valenciana implica entre otras a las 111 organizaciones de la Coordinadora Valenciana de ONGD, con D de desarrollo. Entidades que han venido trabajando todo este tiempo por la justicia social, el desarrollo de los pueblos y la sensibilización de las sociedades del norte, a la hora de demandar un mundo más justo donde las personas seamos lo primero, por delante de los mercados y de los intereses financieros.

 

Al calor de este trabajo y de una ciudadanía sensible y comprometida, nuestro gobierno autonómico creó en el año 2004 el primer Plan Director de Cooperación 2004-2007; la Ley Valenciana de Cooperación en el 2007; en el año  2008 se creó el Consejo de Cooperación al Desarrollo, máximo órgano consultivo en la materia en el que tienen presencia los actores de la cooperación valenciana, pero no todos los partidos políticos con representación en les Corts; y un año después, en el 2009, tuvo lugar la firma del Pacto Valenciano contra la Pobreza, este si, por parte de todos los partidos y grupos políticos con presencia en ls Corts, documento que recoge el compromiso de destinar el 0,7% del PIB a Cooperación al Desarrollo. Y paralelamente en medio del aumento de los fondos de cooperación al desarrollo empezaron a producirse comportamientos que han derivado en la actual situación de escándalo público y de presunto delito que tiene a día de hoy a más de 22 personas imputadas. Lamentable espectáculo que de corroborarse se habria llevado a cabo con el dinero de los que menos tienen.

 

Las noticias sobre los presuntos desvíos de fondos aparecidas estos días se solapan con las de los recortes en materia de cooperación al desarrollo, aduciendo argumentos relativos a la crisis a la hora de plantear una reducción histórica en los presupuestos de cooperación  y que sitúan la ayuda oficial desarrollo de la Generalitat a día de hoy en el 0,07% del PIB. Y nosotros nos preguntamos: ¿si el 0,7% es un porcentaje, no se reduce ya de manera proporcional cuando  el presupuesto global se reduce en un contexto como el actual?  Esto sin entrar a valorar que el 0’7% es un compromiso internacional, firmado por nuestros gobernantes, recogido por La Ley Valenciana de Cooperación, contemplado en el Pacto Valenciano Contra la Pobreza e incluido en el programa electoral del Partido Popular de nuestra comunitat .

 

Paralelo a este atroz escenario de recortes, las ONGD estamos asistiendo perplejas a un discurso político que enfrenta a las personas pobres del norte con las del sur y que cuestiona los principios de la cooperación al desarrollo defendidos, como si la solidaridad fuera exclusiva de tiempos de bonanza  y no una cuestión de justicia. Todo ello en un momento en el que el pago de la deuda a los grandes eventos deportivos se sitúa por delante de la deuda contraída con las entidades que llevan a cabo  servicios sociales y labores de cooperación al desarrollo.

 

Cabe decir, para acabar esta reflexión con un tono positivo, que desde la Coordinadora Valenciana de ONGD, entidad que este año cumple su 20 aniversario, hemos  aprovechado todos los espacios a nuestro alcance, para contribuir de manera crítica pero constructiva, a la mejora de la cooperación. Sin ir más lejos tenemos la referencia del decálogo de propuestas para la mejora de la cooperación al desarrollo presentadas en el marco de la última reunión del Consejo Valenciano de Cooperación celebrado el pasado 20 de abril.

 

No podemos seguir trabajando por la justicia social, por los derechos humanos y por el desarrollo de los pueblos, sin una sociedad que exija transparencia, honestidad y ética en la gestión de los fondos destinados a la lucha contra la pobreza, impidiendo presuntos fraudes como los que denuncian los titulares de los últimos días.

 

Carles Xavier López y Maite Puertes,

presidente y vicepresidenta de la Coordinadora Valenciana de ONGD

 

Copyright © 2009 ISCOD - Todos los derechos reservados
Administración
Desarrollado por TSEWIN